miércoles, 29 de febrero de 2012

Rayo de sol



Busco un rayo de sol

entre la niebla de mi alma,

quiero aferrarme a el

no perder la esperanza.

Las fuerzas me abandonan

cada día un poco.

Tengo miedo, lo reconozco.

No me dejes sola,

es temprano para irme.

Extiende tu mano

sostenme fuerte,

no quiero caer al abismo

de la cobardía.

Busco un rayo de sol...



Imagen : Pintura de Laucecigreen

lunes, 27 de febrero de 2012

Encierro


Grito

desesperado

sombras te habitan

fantasmas te pueblan.

Decepción , pesar

tejen una telaraña

que te asfixia.

Miedo.

Lágrimas te inundan

derribando tus muros.

La muerte te seduce

te coquetea

te provoca.

No huyas

no caigas

no temas.

Aplasta los pedazos

del odio que estalla

haciendose añicos.

Perdona.

Libera.

Abre las jaulas

que te encierran.

Respira,

la salida está cerca

más cerca de lo que imaginas...


 
Imagen : El grito  by Duende ( óleo pastel)

viernes, 24 de febrero de 2012

Como dos extraños

Carla se había casado muy enamorada. Un noviazgo relativamente corto, y un proyecto de vida en común. Durante varios años fue muy feliz,  recordaba con nostalgia, preguntándose cuando dejó de serlo. Era una duda que hacia  tiempo tenía. Pero se obligaba a si misma a seguir adelante, a no revolver demasiado en el cajón del inconformismo. ¿Cuando había dejado de ser aquella para convertirse en esta? La rutina había engullido su vida, y la de Marcos. Día tras día un mismo ritual, apenas un lacónico buenos días, preparar el desayuno para dos, Marcos termina de cambiarse y luego se sienta a leer el diario, mientras toma el café con leche y una tostada. Exactamente siete minutos después se levanta, se pone el saco y se va, con un apenas audible saludo. Ya tenía cronometrado el tiempo, estudiado sus gestos, aprendido sus movimientos de memoria, era casi gracioso sino fuera todo tan triste. Luego a preparar una segunda vuelta, sus hijos medio dormidos, enfurruñados por tener que levantarse temprano. Desayunaban sumidos en sus pensamientos, en sus obligaciones, sin hablar. Una vez que se iban, empezaba su día, una ducha, maquillarse mientras el espejo le devolvía una bella pero triste imagen, vestirse y salir a trabajar. Después volver a casa, con algunos comestibles comprados apresuradamente en el camino, y seguir la misma rutina, como una autómata, lavar la ropa, limpiar la mesa, colgar la ropa, preparar la cena, poner la mesa, lavar los platos, preparar las viandas, ordenar un poco, planchar… La lista era larga…tediosa…asfixiante. Nadie con quien hablar, nadie con quien reír, nadie a quien contarle su día, nadie, nadie, nadie…
Una casa en silencio. Soledad de a dos. Conocidos desconocidos. Extraños.
Marcos estaba tan poco en casa, y cuando estaba era lo mismo, trabajaba duro para que a ella y a sus hijos no les faltara nada. Evidentemente no se daba cuenta, o tal vez, no quería darse cuenta. que en realidad, les faltaba lo más importante. En una época solían salir en la semana, ir al cine, a cenar, encontrarse con amigos. Con el tiempo esas salidas se fueron espaciando, y luego  dejaron de ser, por cansancio, por falta de tiempo, excusas, sólo excusas. Sentía que era en parte culpa suya, hasta ella se había alejado de sus amigas, dedicando todo su tiempo y energías al hogar. Hoy se preguntaba para 
que, por que, y tenía miedo de saber la respuesta.

Imagen: Desamor - Adela Casado

lunes, 20 de febrero de 2012

Necesidad

Necesidad de...
ti
urgente
intensa
demandante
devastadora.
Necesidad de...
tus besos
ahora
ya
en este instante.
Necesidad de...
verte
tocarte
abrazarte.
Necesidad de...
todo tu ser.

Imagen: Danza de enamorados - Jafeth

viernes, 17 de febrero de 2012

Siempre juntas

Hoy estuve a punto de morir. A último momento algo me retuvo. Es cierto que vivimos sabiendo que el final vendrá irremediablemente, pero aún así nunca queremos que ese día llegue. Estoy con ella desde que nació, admiro su fortaleza y sensibilidad. Parece una contradicción, pero en ella no lo es. Hoy tuvo miedo, y si bien mis amigas y yo acudimos prestas, como siempre a socorrerla, hizo acopio de todas sus fuerzas, evitándonos. Llorar, lo que se dice llorar, en su vida ha podido alimentar un río caudaloso. Y no exagero. Soy la próxima, estoy cerca del final. Ya no podré salvarme. Es su sensibilidad a flor de piel, que la deshace ante la más minima provocación. Imagine muchas veces ese momento, no tengo miedo, cuando por fin salga a la luz y muera irremediablemente.

jueves, 16 de febrero de 2012

Hoy es mi cumpleaños!

En este día especial, quería decirles a todos  GRACIAS! Por acompañarme cada día, por estar conmigo, a cualquier hora, en cualquier lugar, incluso sin conocernos.
No importa la distancia, lejos o no, puedo sentirlos cerca, alegrándome el dia  con sus comentarios , conmoviéndome porque les gusto algo que escribí. Por eso, hoy, no podía dejar de estar aqui, diciéndoles a todos y a cada uno de ustedes GRACIAS.
Los quiero mucho ♥

martes, 14 de febrero de 2012

Hastío


Soy prácticamente invisible, al menos así me siento muchas veces. Entiendo que no puedo aspirar a nada más pero se ve que los años no vienen solos. A esta altura de mi vida, despues de haber servido durante cuarenta años a  los mismos clientes, escuchado las mismas historias, los mismos problemas, me hubiera gustado que alguna vez alguien reparara en mi. Cuando hay poco movimiento me siento y los observo, ¡ los conozco tan bien! Pasan los días, los meses, los años y nada cambia. El pelado que se sienta en la esquina viene todos los días a tomar su cortado con dos medialunas de grasa, mientras despliega el diario y lee la sección de deportes.
La pelirroja no se cansa de esperar a su novio que llega dos horas más tarde, o dos por tres la deja plantada.
El gordo que viene solo los martes, despues de visitar la ferretería de la esquina y levantar el pedido almuerza su infaltable tostado de jamón y queso.
Carlitos que pasa algunas horas estudiando porque necesita "ruido" para concentrarse. Mercedes que siempre me deja buena propina se encuentra los jueves con su cuñada para tomar un cafecito " y ponerse al día".
A todos, todos los conozco, se de su vida, de sus angustias, algunos saben mi nombre pero nada más que eso.
Nada tiene sentido, es mejor terminar así. Estoy seguro que nadie me echara de menos

domingo, 12 de febrero de 2012

Fusión

Sigilosa
trepo por tus piernas
me anudo a tu cintura
me abrazo a tu pecho
me sumerjo en tu boca
aleteo en tu pelo.

Lenta
desciendo por tu cuello
hago nido en tu espalda
ya ardientes de deseo
nos derretimos en besos
nos consumimos en fuego.


Imagen: Unión de Rosa Ruibo

jueves, 9 de febrero de 2012

Te quiero asi...

Te quiero
asi,
sin que lo sepas
entre los pliegues de mi almohada.
Te quiero
asi,
en el murmullo
de oceános que nos separan.
Te quiero
asi,
 misterioso
sin voz ni rostro.
Te quiero
asi,
sin que sospeches
siquiera que existo
y aún asi,
esperando una señal...

miércoles, 8 de febrero de 2012

Me haces falta

Me falta la ilusión

de los encuentros

las sonrisas

las caricias.



Me faltan los besos

la alegría

las largas charlas

la música compartida.



Me faltan

los abrazos

las caminatas de la mano

los suspiros al unísono.



Me faltan las ganas

de levantarme

otro día

que no voy a verte.



Mi mundo se oscurece

simplemente

porque me haces falta.

domingo, 5 de febrero de 2012

Dulce crueldad

Me arrancaron sin piedad. Estaba tan acostumbrada a disfrutar de los días de sol, balancearme en el columpio con la brisa suave, charlar con mis amigas… El destino de varias de nosotras fue el mismo. Nos pusieron a todas juntas, unas sobre las otras, y nos llevaron a un lugar frío y oscuro. ¡Era todo tan distinto! Nos tuvieron tiradas en cajones varios días, etiquetándonos con diferentes colores. No pude ver lo que decía la etiqueta sobre mi piel. Después nos vinieron a buscar, viajamos durante horas., haciéndonos saltar con cada pozo del camino. Finalmente llegamos a destino, nos llevaron a todas juntas y nos acomodaron golpeándonos unas con otras.  Luego vino lo peor, lo más humillante. Comenzaron a manosearnos. Y a algunas nos llevaban con ellos. Íbamos quedando cada vez menos, hasta que me llegó el turno. Luego de tocarme y revisarme por todos lados me cargaron con otras cuatro como yo. Nadie sabía lo que nos esperaba. Llegamos a un lugar cálido y acogedor, y ahí comenzó el principio del fin. Me bañaron, con agua fría, y comenzaron a arrancarme la piel, que sufrimiento terrible, pero aún faltaba lo peor. Me rallaron con un aparato de metal sin remordimiento ni sentimiento de culpa alguno y luego me pusieron en una mezcla amarillenta,  pegajosa y dulce. Y el colmo de lo soportable: me ingresaron en una caja que irradiaba un calor agobiante. Me deshacía, ya no podía respirar. Abrieron la caja para mirarnos y una ráfaga de aire frío nos devolvió a la vida. Por un instante, ya que cerraron rápidamente la puerta y escuché decir que aún no estaba lista. En un momento dado el calor cesó, yo me sentía abrumada, mareada. Comencé nuevamente a respirar. Nos ubicaron en una gran mesa con un impecable mantel blanco. Los invitados están llegando dijeron. Un cuchillo se me acerca amenazante…





jueves, 2 de febrero de 2012

Cambia

Cambia

siempre cambia.

Cambia la piel

los sueños

los amigos

los anhelos.



Cambian

las ganas

los recuerdos

los espejos

las modas

los deseos.



Cambian

los cielos

las compañías

los hijos

las perspectivas

los miedos.



Cambia

la música

las palabras

los silencios

las ausencias

las paredes.



Cambia.

siempre cambia.


Mi esencia

tu esencia

esa,

no cambia.

lunes, 30 de enero de 2012

Vacaciones

Julio programó el viaje hasta el último detalle. Soñaba con esas vacaciones hacía meses. La oficina le demandaba todo su tiempo y atención. Necesitaba relajarse. La playa siempre le sentaba bien, frente al mar se sentía en paz. Norma tambien estaba entusiasmada, por eso cuando le avisaron en el trabajo que debía participar en un mega proyecto y su presencia era indispensable se sintió al borde del desmayo. Se lo comunicó delicadamente a Julio y si bien este en un principio se decepcionó, pronto comenzó a gustarle la idea de viajar solo.


En el avión, sin aviso previo ni explicación alguna le vino a la mente la imagen de Celia. Se sorprendió al pensar en ella, tal vez su compañera de asiento se la hizo recordar. Usaban el mismo perfume, dulce, frutal, que despertaba todos los sentidos.

Durante sus vacaciones no solo pensó en Celia sino que tambien soñó con ella, con acariciar su piel, embriagándose con su aroma, amándola con pasión y frenesí. Sentado frente al mar se preguntaba que le estaba pasando. No encontraba explicación alguna. El, que siempre había sido un tipo analítico, responsable, con sentido común, comenzaba a cuestionarse su cordura. Día y noche Celia se mecía en su cabeza, revolviendolo todo, desordenando a su antojo.

Los días pasaron. Julio regresó. En el aeropuerto divisó a su mujer que lo esperaba ansiosa. Pasó a su lado como un rayo, dejándola con la boca abierta.

Se tomó el primer taxi que pasó y le dio la dirección de Celia. Ella no lo esperaba, ni siquiera se había percatado de su ausencia.

Imagen : Pintura de Carmen Gomez- Mirando al mar

domingo, 29 de enero de 2012

Tu beso


Aprietas mis labios
con tus dientes
suave, tiernamente.
Tu lengua
reclama urgente
su lugar en mi boca.
Recorre, descubre,
siente, acaricia,
gira, juega
Beso
que vive,
se instala
permanece
tiempo despues...
aunque te hayas ido.
Imagen : Esther Melguizo ( Arte grabado)

jueves, 26 de enero de 2012

Corazón anudado

Mi primer trabajo presentado en ADICTOS A LA ESCRITURA- Consigna: SENSACIONES
Me encanta. Anita me acaricia. Me hamaca. Me duerme. Me sube a la calesita. En realidad, la calesita del parque me gusta, la otra no, esa donde me pone su mamá, aplastado, con mucha ropa sucia y  me deja mareado muchos días y con gusto a jabón en la boca. A Anita tampoco le gusta que la mamá me ponga ahí. A veces se asoma a mirarme, y da grititos cuando ve una partecita mía entre montañas de ropa y espuma. Después salgo estropeado pero limpito, con olor a flores...

Hoy estoy triste, hace días que Anita ni me mira. Es que recibió una muñeca nueva, y parece que se olvidó de mí. La lleva a pasear en el cochecito, la acuesta a dormir, le da de comer... Comienzo a mirar a mi alrededor y veo otros como yo, con la mirada triste y el corazón de trapo hecho un nudo. No estoy solo. Me acerco a un león y lo miro. El no parece verme. Me tiro hacia adelante y con mi pata lo toco. Ahora sí me mira, y creo ver un esbozo de sonrisa. Me acerco un poco más, y ya no hay dudas, me sonríe. Hace tanto que nadie me toca que me había olvidado lo que se siente, me dice apenado. Comenzamos a charlar; y los otros, que al principio nos miran asombrados, se van acercando lentamente. Pronto somos un gran zoológico de suave peluche, de colores y tamaños variados, pero en todos puede verse la decepción. Charlamos toda la noche. Finalmente decidimos crear el Sindicato de los Muñecos Olvidados. Comprendimos que no éramos los únicos, debía haber muchos más como nosotros, en otras casas, otros barrios, otras ciudades, otros países. ¡Seremos millones en el mundo! Debíamos organizarnos. Yo fui nombrado el presidente, un puesto de gran responsabilidad. Al león lo nombré mi secretario, no le importó, no se creía el rey me dijo guiñándome un ojo. El mono se ofreció a ser el vocero, ya que podía ir por los árboles desparramando la noticia. Al cabo de una semana éramos muchos, teníamos que ser cuidadosos y no armar barullo. La mamá de Anita entró de repente, nadie se había percatado, hasta que fue demasiado tarde. Nos vio a todos en ronda, debatiendo ideas y proyectos. Es cierto, la habitación estaba desordenada, alborotada... La mamá retó a Anita, que lloraba acongojadamente, mientras trataba de explicarle a su madre que ella no había causado ese caos. La mamá le dijo que tenía demasiados juguetes, que ella no podía limpiar todo el día y acomodar tanto desorden, porque ella ahora tenía un bebe en la panza, un hermanito para Anita, y debía guardar reposo. Se pusieron de acuerdo. Todos comenzamos a temblar, enormes bolsas negras aparecieron como por arte de magia, y nos fueron poniendo a todos. Unos pocos se salvaron. Cuando ya no cabíamos más nos cerraron con fuerza, aplastándonos casi sin poder respirar. Nos llevarían a un lugar nuevo, tal vez hasta que nazca el hermanito...

Pasó el tiempo, nadie vino a buscarnos jamás. Se apagaron nuestros sueños, nuestros proyectos.  Quedamos en la oscuridad absoluta. Nuestro futuro es tan negro como la gran bolsa de nylon que nos 
cobija.

miércoles, 25 de enero de 2012

Fuera de mi vida

Aprieta

Asfixia

Aplasta

Arruina

Deprime

Anuda

Cierra

Insiste

Explota

Agota

Oprime

Deshace

Invade



Maldita jaqueca.

martes, 24 de enero de 2012

Sombras en el alma

Discutimos.

No logramos entendernos.

Reclamos.

Gritos.

Enojo.

Rabia.

Miradas cargadas de odio, de desprecio.

Dolor.... tanto dolor!

Tome mi corazón con ambas manos y te lo entregue.

Me miraste sorprendida.

Te pedí un abrazo.

Dudaste.

Insistí.



Nuestros cuerpos se encontraron, derribando barreras.

Nos despojamos de una sombra, un rencor que nos amargaba el alma.

Reímos y lloramos a la vez.

Haleluia. Venció el amor.

lunes, 23 de enero de 2012

Corazones de nube

Garabateo en la blancura

intentando decir cuanto te quiero

trazo líneas y curvas

expresandote mi corazón.



Estás alli

te grito con mis versos

este amor que me quema

derramandose casi...



Te necesito aqui,

a mi lado

enredarme en tus brazos

respirar al unísono.



Ven conmigo

volemos juntos

pintemos " te quiero"

en las nubes del cielo.

viernes, 20 de enero de 2012

Sueños montados en barrilete

Era tarde. Anochecían sus días. Se había equivocado tanto…Ya no podía remediarlo. Hacía tiempo que la tristeza ocupaba el palco principal de su existencia. Desperdició su vida. El alcohol le arrancó lo más importante que tenía. El lo permitió. No supo hacer otra cosa. ¿Debilidad? ¿Cobardía? En su mente había repasado su vida una y otra vez, como esas películas viejas de proyector, adelante, atrás, pausa, y otra vez atrás. Marta le decía que era muy duro consigo mismo. Es que Marta era demasiado buena, a ella le debía el estar vivo, rescatándolo de ese interminable abismo. Nunca le escuchó un reproche, ni en sus peores momentos. Era como una manta que abrigaba su largo invierno…
Se sentó en el banco de la plaza, un cielo azul lo invitó a  recordar… Se vio a si mismo, muchos años atrás con su hijo, remontando barriletes que ellos mismos habían armado. Herencia del abuelo, le había explicado a su hijo, el me enseñó a mi y yo ahora a vos. Es lo único que le dejó a su hijo, el recuerdo de una infancia feliz. Después desapareció persiguiendo no se que cosa que jamás encontró… Los reproches lo aturdían. Si quiso dejar a Mercedes, ¿por qué dejar también a Martín? Quería a su hijo más que a nada en el mundo, su error había sido no saber separar las cosas. Ahora lo sabía, pero era demasiado tarde para reparar algo…
Volvió a levantar la vista al cielo, maravillado como antes, subyugado por el vuelo de un barrilete que parecía devolver el tiempo atrás. Hasta le parecía escuchar las risas de el y de su hijo.
-Abuelo me ayudas?
Un nene de unos cinco años parecía hablarle desde el pasado, extendiéndole el hilo del barrilete para remontarlo. Unos pasos más atrás estaba su propio hijo, sonriéndole…

miércoles, 18 de enero de 2012

Sueños manchados

Durante el día trabajaba como todos. Decían que era su contribución a la sociedad. No le importaba demasiado.  El no se metía con nadie, y nadie se metía con él. Así estaba bien. No los necesitaba. Día tras día, hora tras hora, hacía lo que de él esperaban. Terminaba su jornada laboral y era "libre". Libre de volver a su espacio. A su mundo. Al suyo propio. Ese que se había creado y donde era totalmente feliz. Era el protagonista. Acostado en la cama frente a esa gran mancha de humedad azul verdosa, que ocupaba gran parte de la pared y se extendía hacia el techo, había desarrollado una gran habilidad. Y la disfrutaba mucho. Encontraba formas, personajes, animales, hilvanando historias donde era de pronto un dragón con largas lengüetas de fuego, otras un caballero medieval dueño de una imponente armadura, un oso  feroz , un valiente capitán al mando de una embarcación imponente, un tímido comerciante, un dulce y tierno niño, un temible corcel... Las historias y personajes no tenían fin. La mancha cambiaba rápidamente, extendiendo el mundo de posibilidades al infinito.
Era feliz. Así, en su mundo privado, íntimo. No precisaba nada más. Soñaba despierto hasta quedarse completa y profundamente dormido. Pasó el tiempo, los meses, los años hasta que le avisaron que su deuda con la sociedad había sido cumplida. Ahora era un hombre libre. ¿Libre? Se sentía inseguro, no sabía muy bien que hacer.
Llegó a su casa, se metió en su habitación. El olor a encierro lo mareó. Se paseó por la habitación nervioso, recordando, revisando, acostumbrándose a su entorno, nuevo y viejo a la vez. Al atardecer se acostó, aún seguía con los horarios estipulados, debía entender que ahora podía irse a dormir a la hora que quisiera. Necesitaba tiempo, acostumbrarse. Se acomodó en la cama. Frente a el una pared grisácea, insulsa, indiferente, ausente, que no lo invitaba a soñar. Su imaginación no podía evocar nada. Paso una hora, y otra  y otra más. El tic tac del reloj lo consumía, lo devoraba como un león hambriento. Imposible relajarse. Imposible dormirse. Esa y todas las noches que siguieron. Se sentía vacío, nervioso, no podía seguir así. Lo consumía una ansiedad desconocida, voraz, casi cruel. No durmió uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis días. La séptima noche no aguantó más. Salió a la calle dispuesto a encontrar el modo de regresar a su celda.